Encontrar el problema que se repite
Durante una semana anota dónde se vuelve a escribir un dato, se pierde un documento o se espera una confirmación. Describe la operación y su frecuencia sin convertir esa observación en una promesa de ahorro. Un problema concreto, como copiar pedidos desde correo a una hoja, permite comparar soluciones. La idea de digitalizarlo todo a la vez dificulta decidir qué trabajo debe quedar resuelto primero.
Dibujar el recorrido actual
Escribe quién recibe la solicitud, dónde la registra, quién la aprueba y cómo se comunica el resultado. Incluye las excepciones: faltan datos, el cliente cambia algo o no hay stock. El recorrido debe entenderlo la persona que trabaja con él, no solo quien desarrolla la aplicación. Conserva ejemplos anonimizados y separa los datos necesarios de los que se guardan por costumbre.
Elegir entre configurar, integrar y desarrollar
Un programa existente puede cubrir la necesidad si el proceso es habitual. Una integración puede evitar duplicar datos entre herramientas válidas. El desarrollo a medida tiene sentido cuando falta un recorrido específico. Compara las tres alternativas con las mismas pruebas de aceptación y contempla mantenimiento, exportación y formación. La solución más completa sobre el papel no siempre es la que tu equipo puede adoptar mejor.
Cerrar una primera fase verificable
Define un resultado observable: recibir una solicitud, validarla y encontrar su estado sin consultar tres archivos. Prueba el caso normal y dos incidencias antes de ampliar el alcance. Domisys puede estudiar ese primer proceso y preparar una propuesta técnica y económica. El presupuesto debe indicar qué queda fuera y cómo se conservarán los datos si más adelante cambia la herramienta.
Documentación general de punto de venta de Odoo (se abre en otra pestaña)
La documentación describe posibilidades generales. Las funciones y condiciones de cada implantación se confirman en su propuesta.