Preparar el catálogo para vender
Un mostrador ágil empieza antes de abrir la caja. Revisa los nombres de los artículos, las referencias, los códigos de barras y las variantes. Dos productos parecidos deben poder distinguirse sin consultar a quien creó el catálogo. Las familias ayudan a encontrar artículos cuando no hay etiqueta, pero conviene evitar categorías que mezclen criterios diferentes. Si existen precios especiales, define quién puede aplicarlos y en qué situaciones. Esta preparación permite valorar la interfaz con datos reconocibles y evita atribuir al programa dificultades que en realidad proceden de información incompleta.
Registrar excepciones sin perder el contexto
Las devoluciones y cambios necesitan tanta atención como la primera venta. Comprueba cómo localizar el ticket original, seleccionar el artículo y reflejar el movimiento de existencias. Si se entrega otro producto, revisa la diferencia de precio y el medio de cobro utilizado. Una anulación debe poder explicarse después, con permisos acordes a las responsabilidades del equipo. No conviene resolver incidencias mediante artículos genéricos que oculten qué salió realmente de la tienda. Un procedimiento común facilita enseñar a nuevas personas y revisar operaciones cuando aparece una duda.
Cerrar la jornada con información comprensible
El cierre sirve para comparar lo registrado con lo que se cuenta, diferenciando los medios de pago. Define cómo se documentan retiradas, entradas de efectivo y diferencias. El importe de ventas no equivale siempre al dinero físico del cajón, y confundir ambos conceptos dificulta encontrar errores. Revisa también cómo se consulta una jornada anterior sin alterar sus operaciones. Para decidir, pide que la demostración incluya el cierre de un turno ficticio y la explicación de una diferencia, en lugar de limitarse a cobrar un único producto.
Ejemplo de recorrido en una tienda
Imagina una compra con dos referencias y un cambio posterior de una de ellas. La prueba empieza buscando ambos artículos, continúa con el cobro y termina recuperando el ticket para gestionar el cambio. Anota el stock esperado de cada referencia antes y después. Este ejemplo es orientativo, no un caso de cliente ni una función certificada para cualquier instalación. Su objetivo es darte una secuencia concreta que puedas exigir y comprobar con el proveedor antes de poner el sistema en uso.
Pruebas antes de decidir
Una demostración útil reproduce operaciones de tu mostrador. Lleva una lista de productos y prueba una venta, un descuento autorizado, una devolución y el cierre de caja. Comprueba también el tamaño del ticket y la lectura de códigos con los equipos que vayas a utilizar. No basta con que dos dispositivos tengan conexión USB: su compatibilidad debe verificarse en el navegador, sistema operativo y configuración concretos.
Qué debe quedar en el presupuesto
Separa el programa, los equipos, la preparación del catálogo, la formación y el soporte. El servicio para aceptar tarjetas se contrata y comprueba según el proveedor elegido; un software TPV no sustituye al datáfono. En Domisys estudiamos la operativa antes de proponer una implantación. Las funciones, integraciones, plazos y costes se concretan en la oferta. Puedes consultar los planes actuales y solicitar una demostración con tus casos, sin necesidad de facilitar datos personales de clientes.
Documentación de punto de venta de Odoo (se abre en otra pestaña)
La documentación describe posibilidades generales. Las funciones y condiciones de cada implantación se confirman en su propuesta.