Recibir mercancía con una referencia común
Una compra no equivale automáticamente a una recepción completa. El proveedor puede entregar cantidades parciales, sustituir un artículo o enviar unidades dañadas. Conviene comparar el pedido con la mercancía recibida antes de incorporarla a las existencias disponibles. Utiliza referencias internas estables y conserva la correspondencia con los códigos del proveedor. Si una caja contiene varias unidades de venta, documenta la conversión. Este trabajo evita que una recepción aparentemente correcta multiplique cantidades o coloque productos bajo una referencia equivocada que después resulte difícil localizar.
Distinguir existencias de disponibilidad
La cantidad física y la cantidad disponible para un nuevo pedido pueden ser distintas. Parte de la mercancía puede estar reservada, pendiente de revisión o preparada para entregar. Define qué significa cada situación y quién puede cambiarla. En una operativa con mostrador y pedidos online, esa distinción merece especial atención: dos canales no deberían prometer simultáneamente una unidad ya comprometida. El diseño de la integración debe especificar la fuente de las existencias, el momento de actualización y la respuesta ante errores, sin presentar la sincronización como una consecuencia automática de instalar dos programas.
Reponer con información interpretable
Un aviso de reposición solo resulta útil si se entiende qué lo provoca. Revisa la demanda, el plazo del proveedor y el espacio disponible antes de fijar mínimos. Las compras estacionales o los artículos de rotación lenta necesitan decisiones diferentes. También conviene separar las devoluciones que vuelven a estar disponibles de las que requieren revisión. Un ejemplo orientativo es reservar una ubicación para mercancía pendiente de comprobar y devolverla al circuito de venta únicamente después de revisarla. Así, el equipo puede explicar cada cantidad sin mantener listas paralelas que contradigan al sistema.
Gestionar entregas parciales
Cuando un proveedor entrega solo una parte del pedido, compara lo esperado con lo recibido y deja identificada la cantidad pendiente. No registres toda la compra como entrada física por el mero hecho de disponer del documento comercial. Si después llega el resto, comprueba que no se duplique la recepción anterior. Este caso sencillo ayuda a evaluar cómo se relacionan pedidos, movimientos y consultas de disponibilidad. También permite acordar quién revisa diferencias y quién comunica la incidencia al proveedor antes de cerrar el seguimiento.
Una comprobación que puedas repetir
Para evaluar la solución, prepara un pequeño conjunto de referencias representativas: un producto sencillo, otro con variantes y uno que se compre en un formato diferente al de venta. Anota sus cantidades iniciales y ejecuta una recepción, una salida y una devolución. Compara el resultado esperado con el que muestra el sistema. Conserva esa hoja de pruebas para repetirla después de una importación o un cambio de configuración.
Del diagnóstico a la puesta en marcha
En Domisys revisamos el catálogo, los equipos disponibles y las personas que intervienen en el almacén. La propuesta debe concretar qué datos se trasladan, cómo se comprueban y quién autoriza los ajustes. El soporte, las integraciones y cualquier desarrollo adicional se delimitan por escrito. Consulta también la documentación técnica enlazada: describe posibilidades generales del producto, mientras que la demostración sirve para confirmar qué está disponible en la configuración propuesta para tu negocio.
Documentación de inventario de Odoo (se abre en otra pestaña)
La documentación describe posibilidades generales. Las funciones y condiciones de cada implantación se confirman en su propuesta.