1. Define una acción principal del visitante
Elige qué debe poder hacer una persona: pedir una propuesta, consultar servicios o comprar un producto. Describe el recorrido desde la entrada hasta esa acción. En una web de servicios, un contacto útil puede requerir conocer el tipo de trabajo, el plazo y la ubicación; decide qué datos hacen falta sin pedir información innecesaria.
Evita usar el número de páginas como único criterio. Una web pequeña puede necesitar integraciones complejas, mientras que un catálogo informativo amplio puede compartir una misma estructura.
2. Reparte las tareas de contenido
Lista servicios, productos, fotografías, textos y documentos que ya tienes. Anota qué está aprobado y quién puede revisar lo pendiente. Distingue redacción, edición, traducción y carga de contenido en el presupuesto: son trabajos diferentes.
Ejemplo ficticio: una empresa tiene ocho servicios, pero solo dispone de textos para tres. Si el presupuesto incluye maquetación y carga de textos entregados, aún falta producir el contenido de cinco páginas. Esa diferencia debe resolverse antes de fijar la fecha de entrega.
Para contenido útil, Google propone evaluar si responde a las necesidades de las personas y si explica quién lo produce. Usa información verificable de tu actividad y ejemplos identificados; las afirmaciones comerciales necesitan respaldo.
3. Especifica los recorridos y las excepciones
Para cada función escribe entrada, resultado y tratamiento del error. Un formulario necesita definir destinatario, campos, confirmación e incidencia de entrega. Una tienda requiere concretar catálogo, pago, envío, cancelación y gestión posterior de pedidos.
Si hay una conexión con otra herramienta, documenta qué datos se intercambian y quién mantiene cada extremo. Separar funciones incluidas y ampliaciones ayuda a comparar propuestas con el mismo alcance.
4. Aclara propiedad y mantenimiento
Identifica quién controla el dominio, dónde se aloja la web, qué accesos recibirás y cómo se entrega el trabajo si cambias de proveedor. Distingue el coste inicial de alojamiento, licencias, actualizaciones, copias y soporte recurrente.
Pregunta qué ocurre ante una incidencia y qué tiempo de respuesta se ofrece. No confundas responder a un aviso con resolverlo. Aclara también qué cambios de contenido están incluidos y cuáles requieren un nuevo presupuesto.
5. Acuerda cómo aprobar la entrega
- Comprueba los recorridos principales en móvil y ordenador.
- Revisa menús, enlaces, mensajes de error y formularios.
- Prueba navegación con teclado y etiquetas comprensibles.
- Comprueba títulos, encabezados y estructura de cada página.
- Revisa acceso al dominio, exportación y documentación de entrega.
W3C explica cómo una estructura clara de regiones y encabezados ayuda a navegar y comprender una página. Estas comprobaciones iniciales no equivalen a una auditoría completa de accesibilidad: si la necesitas, especifica su alcance en la propuesta.
Define cómo se medirán rendimiento y errores en las páginas importantes. Una puntuación aislada de portada no describe todos los recorridos ni garantiza posiciones en buscadores.
6. Entrega un brief que se pueda presupuestar
Completa la plantilla de brief web con objetivos, contenidos, funciones y responsables. Marca lo pendiente en lugar de sustituirlo por una suposición. Pide que la propuesta incluya hitos, entregables, revisiones y condiciones de mantenimiento.
Si buscas una web de empresa o una tienda online, envía el brief a Domisys para estudiar el trabajo. Un alcance definido permite hablar de precio y plazo con más precisión.
Fuentes y alcance de esta guía
Estas referencias respaldan los aspectos indicados en el artículo. Las listas de comprobación y los ejemplos son propuestas editoriales de DOMISYS; no representan casos de clientes. Fuentes consultadas el .
Preguntas frecuentes
¿Más páginas significan una web más cara?
El coste depende también del contenido, los recorridos, las integraciones y el mantenimiento. Compara el alcance completo y los entregables.
¿El mantenimiento incluye cambiar textos?
Depende de la propuesta. Diferencia soporte técnico, actualizaciones y edición de contenido, indicando límites y tareas incluidas.